Dominique Chateu acerca de la proximidad, la distancia y VR:

No podemos negar que la escritura instaura, a su modo, una especie de distancia con el objeto. Para superar esta aparente aporía, entre la proximidad que reivindica el hombre común y el dispositivo de escritura que se inscribe allí, Schefer recurre a la idea de la experiencia, la d eun espectador-escritor, una experiencia doblemente singular en el hecho de que su propia experiencia, vivida, sentida en el momento, y en que se forma tanto en la reflexión de la escritura como en la intuición del espectáculo. Esta experiencia se refiere a un objeto que, en el momento espectatorial en que se lo experimentoa, “se niega al pensamiento”. Su reflexión por la escritura no es, incluso del orden de su manifestación; esta no restituye la duración, sino que activa la remanencia de imágenes en la memoria sobre un plano esencialmente afectivo. El filme es un mundo que no se confundo con el mundo real. Mundo real y mundo del filme resisten uno respecto del otro: cada uno es inexistente respecto del otro; el mundo, cuando el filme se desarrolla ignorándolo; el filme –ese “mundo sostenido por una suma de artificios”, con sua catástrofes y sus monstruos improbables, y “únicamente la lluvia a la salida del cine continúa un poco el filme –continúa o perpetúa la misma especia de plumeado incesante a través del cual los objetos llegan constantemente a alcanzarnos